Nuevos estándares de comportamiento impulsan mudanzas para el interior y búsqueda por segunda vivienda

Nuevos estándares de comportamiento impulsan mudanzas para el interior y búsqueda por segunda vivienda

Residente del barrio de Pinheiros, en São Paulo (SP), hace cinco años la profesora de yoga Priscilla Vicenzo pensaba en mudar de ciudad. La venta del edificio en el cual ella vivía y la llegada de la pandemia impulsaron el cambio de la capital paulistana por la pequeña Gonçalves, en el interior de Minas Gerais, en septiembre de 2020.  “La dinámica de la ciudad y la falta de naturaleza accesible fueron mis mayores motivaciones para la mudanza. Cuando la cuarentena comenzó, me pareció muy opresora la idea de estar dentro de un apartamento. Yo quería más espacio, tierra, un espacio para tomar sol y ver el cielo. Para que yo me sintiera menos presa”, cuenta.

Priscilla hace parte de una parcela de la población que ha cambiado la vida en las grandes metrópolis por un día a día más simples y con mayor contacto con el verde. Según Luiza Loyola, experto en futuro de WGSN, agencia especializada en tendencias, ese movimiento, que ya había sido detectado hace algunos años, es conocido como escapismo rural y fue impulsado por la pandemia de Covid-19. Ella aclara que ese comportamiento ha sido una válvula de escape durante el período de distanciamiento social y está conectando las tendencias Hygge y Casa Santuário, enfocadas en conceptos de mindfulness, placeres simples de las tareas diarias y diseño confortable y táctil.

Ese tal de nuevo vivir

Casas que se conectan con la vida afuera de forma sustentable y con decoración más minimalista ganan destaque, así como la performance de los espacios, lo que ellos permiten hacer y lo que significan. «Esa nueva manera de vivir es más abierta, múltiple, se preocupa menos con los rótulos de la tradición y más con la creación de experiencias y variaciones del día a día. La idea de qué forma sigue la función ya no hace tanto sentido, una vez que nuestra casa ahora tiene mil funciones, usos que nadie podría imaginar hace un año», afirma Thiago Maso, maestro en Proyecto Avanzado de Arquitectura por Columbia University New York, socio de la oficina N8Studio y profesor de teoría y proyecto arquitectónico en el Centro Universitario Católico de Santa Catarina.

Para él, el camino más interesante a ser seguido en la arquitectura en este escenario es el de deshacer límites. “¿Dónde termina el interior y comienza el exterior? El balcón es un buen ejemplo: él pertenece solamente a usted o es también parte de la ciudad, ¿dónde usted puede conversar con vecinos, respirar nuevos aires, plantar un jardín?”, provoca el profesor. 

Integración bien pensada

La búsqueda por integración ya comienza en el proyecto. La preocupación con una construcción sustentable y menos agresiva al medio ambiente anda de manos dadas con conceptos como bio arquitectura, bio mimética, neuro arquitectura y diseño afectivo. Para Ana Maria Fasanella, profesora y estudiante de maestría de la Facultad de Arquitectura Urbanismo y Diseño de la Universidad Presbiteriana Mackenzie, la casa de quien busca mayor calidad de vida se preocupa con eficiencia y sustentabilidad, uso de materiales constructivos y de terminaciones con gran tecnología embarcada, posibilitando facilidades, colaborando con el ciclo de vida de la edificación y comodidad ambiental. “Coherencia entre los espacios en el dimensionamiento de los ambientes, aperturas para el exterior, muebles y equipos que privilegien el equilibrio ergonómico, proxémico, psicológico y emocional de sus habitantes se destacan en el interior de esas construcciones”, dice la profesora.

Entre la capital y el interior

La búsqueda por casas fuera de las grandes ciudades impulsada por la pandemia fue sentida por el mercado inmobiliario y ayudó a estimular el sector. “Entre mayo y junio de 2020, ya comenzamos a sentir una busca mayor por inmuebles”, dice Marcello Romero, CEO de Bossa Nova Sotheby’s, experta en el mercado de alto patrón.

El ejecutivo cuenta que la cuarentena llevó a las personas a repensar sus espacios en ciudades como São Paulo, haciendo crecer la búsqueda por segundas residencias con espacios mayores, con más acceso al aire libre y próximas a la ciudad. Coberturas y casas en condominios cerrados están siendo bastante buscadas para actuar como una segunda residencia. “El escenario calentado hizo crecer también la búsqueda por terrenos en condominios de lujo, con propietarios que tienen prisa en construir”, cuenta Marcello.

Para el profesor Thiago Maso, este tránsito entre ciudades puede estimular cada municipio a invertir en aquello que lo torna único. “Los lazos con las grandes ciudades nunca son perdidos – hay una red de necesidades que aún necesitan ser físicas – por ejemplo, vemos los hospitales de referencia que atienden a pacientes sin considerar límites municipales. Con todo, estar en un lugar no significa lo mismo que significó para la generación de nuestros padres o abuelos. Hoy usted consigue tener acceso a cualquier información o producto en la puerta de su casa en cuestión de horas, utilizando la internet, y esta conexión hace con que las personas estén liberadas para quedarse donde quieran», afirma Maso.

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